Las ratas y los ratones representan una grave amenaza para la salud pública, la agricultura y la seguridad alimentaria debido a su rápida reproducción, resistencia y hábitos destructivos.
Un control adecuado es clave para evitar estos impactos negativos y proteger la salud y economía de las comunidades.
La fauna de roedores en Colombia es variada, con especies tanto endémicas como foráneas. Las siguientes 5 son las que se encuentran con mayor frecuencia.
Longitud del cuerpo: 20-28 cm, más una cola de 15-22 cm.
Peso: 200-500 g.
Pelaje grueso, marrón o grisáceo, hocico chato y orejas pequeñas.
Prefiere ambientes húmedos y subterráneos, como alcantarillas, basureros y sótanos.
Se encuentra en zonas urbanas y rurales, cerca de cuerpos de agua.
Excelente nadadora y excavadora, construye madrigueras en suelos blandos.
Omnívora, pero prefiere carnes, cereales y desperdicios de comida.
Muy territorial y agresiva, desplaza a otras especies de ratas.
Alta tasa reproductiva: una hembra puede tener de 7 a 12 crías por camada y hasta 7 camadas al año.
Gestación de 21-24 días.
Alcanza la madurez sexual en 2-3 meses.
Transmite leptospirosis, hantavirus, salmonelosis y peste bubónica.
Contamina agua y alimentos con heces, orina y saliva.
Sus mordeduras pueden causar infecciones graves.
Longitud del cuerpo: 16-22 cm, con una cola más larga que el cuerpo (20-26 cm).
Peso: 150-250 g.
Pelaje negro o marrón oscuro, cuerpo delgado, orejas grandes y hocico puntiagudo.
Prefiere lugares altos, como techos, áticos, árboles y almacenes.
Se adapta a zonas urbanas, rurales y agrícolas.
Hábil trepadora, puede desplazarse por cables y estructuras elevadas.
Omnívora, con preferencia por frutas, semillas y cereales.
Más tímida y menos agresiva que la rata noruega.
Ciclo reproductivo:
5-10 crías por camada y hasta 6 camadas al año.
Gestación de 20-23 días.
Madurez sexual en 3-4 meses.
Transmite enfermedades zoonóticas como tifus murino, salmonelosis y leptospirosis.
Contamina alimentos almacenados en bodegas y hogares.
Puede introducir parásitos y pulgas en viviendas.
Longitud del cuerpo: 6-10 cm, con una cola de 7-10 cm.
Peso: 12-30 g.
Pelaje marrón o gris, hocico afilado, orejas grandes y ojos pequeños.
Se adapta fácilmente a viviendas, fábricas, supermercados y graneros.
Puede vivir en paredes, muebles, electrodomésticos y despensas.
Muy curioso y ágil, puede escalar superficies rugosas.
Omnívoro, aunque prefiere granos, semillas y comida humana.
Vive en colonias con jerarquías bien establecidas.
Se reproduce todo el año.
5-12 crías por camada, con hasta 8 camadas al año.
Madurez sexual en 5-6 semanas.
Transmite hantavirus, salmonelosis y fiebre por mordedura de ratón.
Contamina superficies y alimentos con orina y heces.
Puede dañar cables eléctricos y estructuras con sus mordeduras.
Longitud del cuerpo: 12-20 cm, con una cola de 9-15 cm.
Peso: 100-200 g.
Pelaje marrón y áspero, cuerpo robusto y hocico corto.
Común en cultivos de caña de azúcar, maíz y arroz.
Vive en pastizales y matorrales densos.
Construye madrigueras en el suelo o usa túneles abandonados.
Se alimenta de semillas, raíces e insectos.
Activa durante la noche y al amanecer.
4-8 crías por camada, con 5 camadas al año.
Gestación de 27 días.
Madurez sexual en 2 meses.
Impacto en la salud humana:
Portadora de hantavirus y otras infecciones zoonóticas.
Puede invadir viviendas rurales y almacenes de alimentos.
Causa pérdidas económicas en la agricultura.
Longitud del cuerpo: 10-15 cm, con una cola corta de 7-12 cm.
Peso: 50-120 g.
Pelaje marrón claro o gris, orejas pequeñas y hocico puntiagudo.
Se encuentra en cultivos de arroz y maíz.
Vive en madrigueras subterráneas o entre la vegetación densa.
Principalmente nocturna, pero activa en el crepúsculo.
Se alimenta de semillas, raíces y pequeños insectos.
Puede formar colonias en zonas agrícolas.
4-7 crías por camada, con 3-5 camadas al año.
Gestación de 24 días.
Madurez sexual en 2-3 meses.
Impacto en la salud humana:
Transmite enfermedades zoonóticas, como la fiebre hemorrágica viral.
Afecta la producción de arroz y maíz, causando pérdidas económicas.
Puede contaminar fuentes de agua y almacenamiento de granos.
La detección de los signos de roedores en una propiedad es esencial para poder tomar medidas rápidas y efectivas para controlar la infestación. Aquí están algunos de los principales signos que indican la presencia de roedores.
Marcas de dientes en empaques de alimentos, cables eléctricos, muebles y tuberías.
Bolsas de basura rotas o comida con signos de haber sido roída.
Pueden causar cortocircuitos y daños estructurales.
Sonidos de rasguños, chillidos o movimientos en paredes, techos, áticos y pisos.
Se intensifican durante la noche, ya que los roedores son principalmente nocturnos.
Ratas: Excrementos grandes (1-2 cm), con forma de cápsula.
Ratones: Excrementos pequeños (3-7 mm), con forma de granos de arroz.
Generalmente se encuentran cerca de fuentes de alimento, esquinas, zócalos y rutas de tránsito.
La orina de los roedores deja manchas brillantes bajo luz ultravioleta y tiene un olor fuerte y amoniacal.
Perros y gatos pueden olfatear, rascar o ladrar de manera insistente en ciertos puntos de la casa.
Pueden reaccionar de forma alerta ante ruidos o movimientos en paredes y techos.
Las ratas tienen un pelaje grasoso que deja manchas sucias en paredes, zócalos y rutas de paso frecuentes.
Puedes detectar huellas o rastros en superficies polvorientas.
Un truco es espolvorear harina o talco en áreas sospechosas y revisar si aparecen marcas al día siguiente.
Construyen nidos con papel, cartón, tela y otros materiales blandos.
Se encuentran en rincones oscuros, detrás de muebles, en bodegas o entre electrodomésticos.
Las ratas excavan madrigueras en suelos blandos, jardines o cerca de muros y drenajes.