Las garrapatas son parásitos externos que se alimentan de la sangre de animales y humanos. Su presencia descontrolada representa un riesgo grave para la salud pública y la seguridad alimentaria, ya que pueden transmitir diversas enfermedades y afectar la producción agropecuaria.
Las garrapatas pueden transmitir enfermedades infecciosas a los humanos a través de su picadura. Algunas de las más peligrosas incluyen:
Las garrapatas pueden entrar en las viviendas transportadas por mascotas, ropa, calzado o a través de zonas verdes infestadas. Si no se controla a tiempo, una infestación puede poner en peligro la higiene del hogar y la calidad de los alimentos.
Las garrapatas pueden trasladarse a las superficies de la cocina y los alimentos, causando problemas como:
Si una mascota con garrapatas deambula por la casa, puede dejar estos parásitos en sofás, camas, alfombras y otros lugares, lo que aumenta el riesgo de infestación en los alimentos por la cercanía con los espacios de preparación y consumo de comidas.
Contaminación cruzada: Si una persona toca una garrapata o su excremento y luego manipula alimentos, hay riesgo de contaminación.
Las garrapatas pueden introducir toxinas en el ambiente del hogar que afectan a sus habitantes:
Una infestación de garrapatas en el hogar no solo compromete la salud de las personas y los animales, sino que también afecta la seguridad alimentaria, aumentando el riesgo de contaminación de alimentos y la transmisión de enfermedades. La prevención y fumigación son clave para mantener un ambiente seguro y libre de plagas. ¡LLAMANOS!
Puede transmitir enfermedades a los humanos, como la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas y la ehrlichiosis, causando fiebre, dolores musculares y problemas neurológicos.
Puede transmitir la fiebre Q, una enfermedad bacteriana que causa síntomas gripales severos.
Puede transmitir la fiebre recurrente, causando fiebre alta, dolor de cabeza y escalofríos.
Las garrapatas en Colombia pueden afectar tanto a animales como a humanos, transmitiendo enfermedades graves y generando pérdidas económicas en la ganadería. La prevención y fumigación son esenciales para evitar infestaciones y reducir el impacto en la salud pública.
Las garrapatas representan una amenaza grave para la salud pública, las mascotas y la seguridad en el hogar. Su eliminación no solo requiere tratamientos en animales y personas, sino también un control ambiental eficaz. La fumigación profesional es la mejor estrategia para erradicar las infestaciones y prevenir su reaparición.
Las garrapatas pueden esconderse en grietas, alfombras, camas de mascotas, jardines y zonas húmedas, lo que hace difícil su eliminación con métodos caseros. La fumigación profesional emplea productos especializados que alcanzan todos los rincones y eliminan tanto garrapatas adultas, larvas y huevos.
Las garrapatas transmiten enfermedades peligrosas a humanos y animales, como:
Fiebre maculosa
Enfermedad de Lyme
Anaplasmosis y Ehrlichiosis
Babesiosis (afecta a mascotas y ganado)
Al erradicarlas mediante fumigación, se reduce significativamente el riesgo de contagio.
Los perros, gatos y animales de granja son los principales hospedadores de garrapatas. Sin una fumigación adecuada:
– Las garrapatas se reproducen en el ambiente y vuelven a infestar a los animales.
– Se generan problemas de salud graves en mascotas, como anemia, infecciones y parálisis por garrapatas.
Si una infestación de garrapatas invade el hogar:
– Pueden contaminar áreas de cocina y almacenamiento de alimentos.
– Se esconden en sofás, camas y muebles, afectando la higiene del hogar.
– Sus excrementos y mudas pueden provocar alergias y problemas respiratorios.
Detectar una infestación de garrapatas a tiempo es clave para evitar problemas de salud, higiene y bienestar en el hogar y en las mascotas.
Ver garrapatas en paredes, muebles, cortinas o alfombras es una señal clara de infestación avanzada.
Encontrarlas en mascotas, ropa o en la piel después de estar en el exterior.
Aparecen incluso después de limpiar la casa o bañar a los animales.
Las garrapatas se esconden en zonas cálidas y húmedas del cuerpo de las mascotas:
Orejas, cuello, entre los dedos, vientre y cola.
Si la mascota se rasca excesivamente o tiene costras y heridas, puede estar infestada.
Falta de energía y pérdida de peso repentina en casos graves.
Manchas rojas e inflamadas en la piel después de estar en contacto con sofás, camas o alfombras.
Fiebre, fatiga o dolor muscular después de haber sido picado por una garrapata.
Sensación de comezón inexplicable, sobre todo en la noche.
Pequeños puntos negros o marrones en el suelo, paredes o ropa de cama pueden ser excremento de garrapatas.
Pieles secas o mudas en esquinas, grietas y debajo de muebles indican que las garrapatas están creciendo y reproduciéndose.
Si encuentras garrapatas en:
Jardines, patios, césped, garajes o terrazas.
Zonas donde descansan las mascotas.
Paredes y techos exteriores.
Es posible que la plaga esté ingresando al hogar.
Las garrapatas ponen sus huevos en grietas, alfombras, muebles y en la piel de los animales.
Los huevos suelen ser pequeñas masas marrón-rojizas pegadas en rincones oscuros y húmedos.
Una sola garrapata puede poner entre 1,000 y 7,000 huevos, lo que puede llevar a una infestación masiva si no se controla.
Puede haber pequeñas manchas de sangre en sábanas, colchones o cojines, producto de garrapatas que han sido aplastadas accidentalmente después de alimentarse.
Cuando una mascota tiene muchas garrapatas, su piel comienza a oler mal debido a infecciones, heridas abiertas o acumulación de parásitos.
Prevenir una infestación de garrapatas es clave para evitar problemas de salud en personas, mascotas y el hogar.
Aspirar frecuentemente alfombras, muebles, colchones y rincones oscuros donde puedan esconderse las garrapatas.
Lavar ropa de cama, cortinas y mantas de mascotas con agua caliente.
Sellar grietas y rendijas en paredes y pisos donde puedan depositar huevos.
Baños regulares con productos antiparasitarios.
Revisar orejas, patas, cuello y vientre después de salir al parque o zonas verdes.
Usar collares antipulgas y antiparasitarios de buena calidad.
Lavar con frecuencia camas, mantas y juguetes de las mascotas.
Mantener el césped corto y eliminar hierbas altas donde las garrapatas pueden esconderse.
Desinfectar áreas húmedas y con sombra, ya que son el hábitat ideal para su reproducción.
No acumular madera, hojas secas ni escombros, porque son escondites perfectos para las garrapatas.